BLOG / ECONOMÍA PARA LA EMPRESA
 
Cristián Echeverría y José Fernández
Ph.D. Berkeley y Georgetown respectivamente.
 
Economía para la Empresa
POLÍTICAS: Macroeconomía para la gestión
Publicación 4 de 4, Clases del MBA - UDD todos los domingos en El Mercurio
A propósito de un caso de una cooperativa de babysitters, veamos las múltiples aristas de las decisiones económicas.
Nov
15
2015

Esperar a que suban los precios de las materias primas es esperar un salvador mágico. El ciclo de prosperidad no llegará desde afuera.



Una cuestión de ciclos: El emprendimiento causaría los ciclos de la economía mundial, mientras que el ciclo de emprendimiento sería afectado por el ciclo del desempleo.
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El multiplicador de la demanda


El tema de hoy está basado los apuntes del profesor Rigobon (2014) de la escuela de negocios de MIT, Sloan, sobre la historia anecdótica “BabySitter Coop” de Sweeny y Sweeny (1987). Aunque el relato es muy simple, sirve para ilustrar los mecanismos de transmisión en la economía: “Un grupo de matrimonios con hijos en Washington DC no podían pagar el servicio de babysitters, por lo que decidieron crear una cooperativa. Cada matrimonio recibía inicialmente una cantidad de cupones. Si necesitaban los servicios de babysitting, el precio era un cupón por hora y por hijo. Para obtener más cupones tenían que hacer babysitting a los hijos de otro matrimonio de la cooperativa.
El sistema funcionó bien hasta que uno de los matrimonios dejó de usar sus cupones, ofreciéndose sistemáticamente para cuidar otros hijos. La intención era acumular cupones, pero al hacerlo, una de las familias se quedó sin cupones y, cuando quisieron salir, no pudieron usar la cooperativa.”

POSIBLES SOLUCIONES
Después de explicar esta historia a sus alumnos de MBA, el profesor Rigobon les pregunta por posibles soluciones. Las anota y clasifica las respuestas en categorías: (1) expulsar de la cooperativa a los que acumularon demasiado, (2) imprimir más cupones, (3) poner límites —cantidad de cupones o fecha de caducidad— (4) pagar en dólares a la babysitter, (5) crear un sistema de crédito, (6) obligar a las parejas a salir para que usen sus cupones y (7) cambiar la relación entre cupones y horas de babysitting.

1. POLÍTICAS MACROECONÓMICAS DE REACTIVACIÓN
¿Qué tienen en común las respuestas de los alumnos del profesor Rigobon con las políticas de bancos centrales y gobiernos? Antes de responder, es importante llevar el ejemplo de la cooperativa de babysitters a lo que conocemos como el multiplicador keynesiano.

Pensemos la economía como un sistema dinámico: cuando una pareja decide salir, crea la necesidad (demanda agregada) de un servicio de babysitting (producto). La provisión de este servicio genera una transferencia de cupones (ingreso) y, mientras más cupones tengan en una familia, más pueden salir.
La historia llevada a lenguaje de economistas nos dice que una mayor demanda genera servicios y bienes, aumentando el producto de la economía. Estas actividades, a su vez, generan ingreso y, mientras mayor es el ingreso, mayor es la demanda de la economía.

El deseo de consumo —propensión marginal al consumo— puede ser medida con la confianza del consumidor. Cuando esta última cae, el consumo hace lo mismo y se reducen la demanda, el producto y el ingreso. El objetivo de las políticas es reactivar el ciclo.
En nuestro ejemplo, los cupones representan el dinero de la economía. Los bancos centrales, que son quienes lo controlan, lo llaman base monetaria, dinero de alto poder, M0, etc. En la realidad, los sistemas de pago son un poco más complejos que los cupones de la cooperativa, pero por simplicidad pensemos que en la economía todos los pagos se hacen en efectivo.

2. CRISIS Y EL COLAPSO DE LA COOPERATIVA
La respuesta (1) que dan los alumnos del profesor Rigobon llevan al colapso de la cooperativa tal y como fue concebida. En la economía internacional, los países forman clubes y, a veces, excluir a algunos miembros puede ser una solución a la crisis. Pensemos como ejemplo en la Zona Euro y la presión de ciertos grupos del “club” para el Grexit (salida de Grecia). Este tipo de políticas son parte del kit que consideran los macroeconomistas. Sin embargo, son el reflejo de un fracaso profundo en el diseño institucional.

La respuesta (4) también es un ejemplo de colapso. Pagar en dólares equivale a que el dinero de la economía deja de ser valorado por los ciudadanos del país y para remediarlo se decide adoptar dinero de otro país (dolarizar).
Todas las redefiniciones de membresía y sustitución de la moneda son usualmente el reflejo de una crisis que lleva al colapso.

3. MEDIOS ALTERNATIVOS DE PAGO
El colapso de la cooperativa comienza cuando a uno de los miembros se le acaban los cupones. Crear un sistema de crédito —respuesta (5)— puede ser una solución. Sin embargo, los mercados de crédito suelen fallar más que los mercados monetarios y, cuando la confianza en la moneda cae, es de esperar que también lo haga la confianza en otros instrumentos.

Entre los medios alternativos de pago está también el trueque. Lo vimos en la crisis de 2001/2002 en Argentina. El trueque, por ejemplo cambiar manzanas por consultorías en ingeniería, es muy costoso y genera distorsiones enormes.

4. POLÍTICA MONETARIA Y POLÍTICA FISCAL
Estas políticas funcionan en distintas dimensiones del multiplicador keynesiano. Imprimir más cupones (2) es una opción muy común. Esta se conoce como una expansión monetaria cuantitativa. La cooperativa podría imprimir cientos de cupones, las familias tendrían tal cantidad de cupones que si en algún momento todos quieren salir no habrá quien haga de babysitter. El sistema entonces colapsa en dos casos: cuando hay muy pocos cupones o cuando hay demasiados.

Por el lado de la política fiscal se pueden afectar distintas dimensiones del multiplicador: acciones que mejoren la demanda, el ingreso y la propensión marginal a consumir. La respuesta (6) busca crear demanda. Su equivalente en la economía es aumentar el gasto público en obras públicas, educación, etc. Al aumentar el gasto, se crea demanda de los consumidores.

Otra alternativa es crear una urgencia por consumir. La respuesta (3), poner fecha de caducidad o límite de cupones, busca precisamente eso. ¿Algún país ha puesto alguna vez fecha de caducidad al dinero? La respuesta es sí. En la crisis de 2001, algunas provincias argentinas imprimieron cupones, los patacones, válidos como medio de pago durante un período definido. En 2008, durante un etapa de hiperinflación, Zimbabue imprimió billetes de 500 millones de dólares de ese país, con fecha de caducidad impresa en los billetes.

Otras formas de reactivar la demanda incluyen impuestos a los ahorros —aunque no necesariamente esta medida aumenta el consumo—, políticas para recuperar la confianza y políticas industriales —en el ejemplo presentado, muy simplificado, no se considera la productividad, que es el principal motor del crecimiento.

5. AJUSTES AUTOMÁTICOS.
La última respuesta (7) es un ajuste automático que ocurre en la economía: inflación o deflación. Cuando hay demasiados cupones en la economía habrá inflación y cuando no hay suficientes, deflación. ¿Cuántos cupones debiera haber? Si los precios son estables, entonces la cantidad de cupones es la correcta.
Uno de los objetivos de los bancos centrales es mantener la inflación a un nivel razonable. Cuál es este depende del país: en Japón es casi cero, en EE.UU. es 2% y en Chile, en un rango en torno a 3%.

Ciclos económicos y emprendimiento: ¿relación o causalidad?


En economía debemos ser muy cuidadosos cuando analizamos datos. Si bien hay una relación positiva entre la riqueza de un país y la cantidad de autos de lujos por habitante, no por comprar más autos de lujo un país se hará más rico. Es decir, no por haber una relación existe causalidad.

De acuerdo con la teoría de J.M. Keynes, en el corto plazo, el nivel de ingreso, producto y empleo se determinan por el nivel de demanda agregada efectiva. Los emprendedores producirán tantos bienes como puedan ser vendidos de forma rentable. Cuando la demanda es grande, habrá más emprendimiento y se producirá más. Cuando la demanda está en un ciclo bajo, se venderán menores cantidades y empresas saldrán del mercado.

Muchos estudios confirman esta teoría, mostrando que habría una consistencia entre el ciclo económico y el emprendimiento. Estos últimos serían sensibles al ciclo y seguirían un patrón procíclico.
Sin embargo, un estudio más reciente publicado en una revista académica del MIT por Koellinger y Thurik (2012), evidencia que la causalidad podría ser al revés. El emprendimiento sería el que causa los ciclos de la economía mundial, mientras que el ciclo de emprendimiento sería afectado por el ciclo de desempleo.
Al haber un ciclo de demanda bajo, el desempleo aumenta. Con el tiempo, la búsqueda de oportunidades o la necesidad, harán que aquellos que perdieron sus trabajos se autoempleen y emprendan. Este empuje de nuevos emprendimientos e ideas mejoran las expectativas y llevan otra vez a aumentar la demanda agregada de la economía. Es un ciclo que se renueva una y otra vez.

Pensemos ahora en el ciclo actual de nuestra economía. Esperar a que vuelvan a subir los precios de las materias primas es esperar un salvador mágico, como la obra de Samuel Beckett “Esperando a Godot”. Por el contrario, el ciclo de prosperidad no llegará desde afuera, volverá gracias a la mejora de nuestra confianza y al empuje de nuestros emprendimientos.

PRÓXIMO DOMINGO: TEORÍA DE JUEGOS



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Reinaldo Infante
09-12-2015 09:46
las necesidades, siempre crean nuevas oportunidades de nuevos negocios, pero siempre se debe tomar en cuenta que el desempleo afecta las rentabilidad de las empresas


Última actualización: 12 de Noviembre de 2018 a las 17:43