BLOG / GOBIERNO CORPORATIVO
 
Eduardo Aninat
Ph.D. Harvard, EE.UU.
 
Gobierno Corporativo
CAMBIO: Gobernanza, stakeholders y sustentabilidad: una visión integral para la empresa
Publicación 1 de 4, Clases del MBA - UDD todos los domingos en El Mercurio
Estamos frente a un cambio copernicano en lo que se refiere a cultura organizacional, que promete remecer la forma en que entendemos el cómo hacer empresa.
Jul
05
2015

La mera expresión “gerente general” lleva en la cultura posmoderna a levantar las cejas.



Las corporaciones posmodernas están obligadas a integrar en sus planes de negocios tres pilares: el económico, el social y el ambiental.
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Renovar el liderazgo


LAS EMPRESAS QUE PRODUCEN en el siglo XXI evolucionan a pasos acelerados hacia nuevos estilos y concepciones renovadas en la visión, misión y patrón de comportamiento que desarrollan.
Las corporaciones posmodernas están llamadas a integrar en sus planes de negocios tres pilares, los que además dan carácter al tipo de gobernanza que alcanzan: el pilar económico (viabilidad y desarrollo financiero), el pilar social (responsabilidad con la comunidad), y el pilar ambiental (cuidado del entorno).

En estas cuatro publicaciones sobre gobiernos corporativos examinaremos cómo estos pilares están llamados a modificar el rol de los directorios, de la gerencia general, de la organización empresarial y del networking que se desarrolla formal e informalmente al interior de la unidad empresa.
Podemos sostener que estamos frente a un cambio copernicano en lo que se refiere a la cultura organizacional, y que este salto estructural promete remecer la forma y el estilo con que se hace empresa.

Veremos que una concepción más amplia y profunda de los conceptos de sustentabilidad y gobernanza en las empresas llevará a la reevaluación de la competitividad que alcanzan las corporaciones modernas que permanezcan fieles a su misión y visión en el largo plazo. En este contexto, además, emergen nuevos vínculos con los stakeholders, según como estos se orienten por valores éticos precisos.

NUEVO ROL PARA LOS DIRECTIVOS
Veamos el rol que le cabe a los directivos de empresas en este nuevo contexto. Particularmente importante resulta el visualizar, a la luz de estos enfoques, la necesidad imperiosa de innovar en el liderazgo, dentro del escenario imperante de una globalización acelerada.



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El modelo organizacional perseguido por los enfoques tradicionales de administración está quedando obsoleto. Surgen con fuerza nuevos estilos más acordes con el manejo eficaz para épocas de cambios globales y de fuertes drivers tecnológicos como es la era actual.
Partamos por el rol del gerente general y sus relaciones con la junta directiva, por un lado y, con el staff operativo, por el otro. Conocido y aplicado a saciedad es el modelo organizacional que desarrolla los nexos entre superiores y subalternos de manera muy estructurada (con roles claramente descritos y delineados) bajo geometrías más o menos verticales.

Se ha experimentado bastante con dar un carácter algo más plano versus el más vertical que poseen estos hologramas de organización. Pero todavía no se ha cortado el carácter de “estatus/mando —escalón piramidal— sujeción y dependencia” de los organigramas clásicos.
Llegó la hora de descorrer los gruesos cortinajes que amarran a estos esquemas de mando y obediencia de forma rígida, según la tradición weberiana o taylorista, para mostrar la realidad emergente que demanda de manera creciente la complejidad de gestiones y decisiones relevantes de la era actual.

Volvamos a la nueva concepción que cabe para la gerencia general (CEO). El primer cambio es darnos cuenta de que incluso el término gerente general empieza a estar obsoleto, una vez que se le lee a la luz de las verdaderas tareas de fondo que este personaje debe enfrentar y acometer. La mera expresión “gerente general”, lleva en la cultura posmoderna a levantar las cejas a quienes la escuchan o refieren.

El término gerente revela el acto de “gestionar”: es decir, de atender cuestiones de ejecución a nivel superior. El adjetivo “general”... no es más que un apodo hoy, para dejar en cierta ambigua “nebulosa” los alcances que pueda —o no— tener la ventura de un gerente general corporativo.

Hoy en día, en lugar de gerente general es más apropiado hablar de “líder coordinador” (LA) quien, con una agenda más rica y sofisticada, asume exhaustivamente el rol y mando del antiguo y tradicional gerente general, pero ahora bajo una concepción distinta, readaptando y ajustando severamente los alcances de la misión propia del gerente.

De gerente general a líder coordinador


LA MANERA MÁS PRÁCTICA de explicar las distinciones entre el papel del gerente general y del líder coordinador es contrastar las funciones de uno y otro en relación a los diferentes estamentos de la empresa.

1. EL DIRECTORIO Y EL GERENTE GENERAL.
El gerente general responde enteramente al directorio y se debe a ese cuerpo colegiado. Su nombramiento es ratificado por los directores y su remoción normalmente es función privativa del mismo. Su tarea es aplicar y perseguir el cumplimiento de las metas generales y específicas contenidas en la misión y visión.
El gerente general es quien representa a la dirección de la empresa ante toda la administración de la organización: es el personaje que posee el sitial superior dentro del organigrama funcional de toda empresa.
Se supone —habitual o continuamente— que en su investidura de gerente general, este posee el derecho a intervenir (injerencia) en cada una de las áreas sectoriales y específicas en que se estructura la organización. La norma social más utilizada en diversos países es que el gerente general sea, a su vez, quien detenta la representación legal de la firma.

2. EL ROL DEL LÍDER COORDINADOR EN EL ÁMBITO DE DIRECCIÓN SUPERIOR.
El líder coordinador se debe también al directorio (a través del mismo, a la junta de accionistas), aunque en la era actual ese deber se inserta dentro de lo que se conoce como Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Esta distinción será cada vez más potente e interesante puesto que establece un puente relevante con compromisos de estándares de transparencia, respeto a normas sociales (ej. no discriminación) y cuidado de sustentabilidad (normas medio ambientales). Este líder ahora se supedita a directorios que, externa e internamente, integran la RSE en la misión y visión de una empresa responsable.
El líder coordinador no privilegia en la forma ni en el estatus aparente ni en el lenguaje corporativo, su reconocido sitial (elevado) dentro de la organización empresa.
Por el contrario, por convicción y estrategia procura ser “un primus interpares”, respetando sobremanera el rol del resto del equipo (staff central) que le acompaña en las tareas de operación y gestión.

3. LIDERAZGO Y DESCENTRALIZACIÓN.
El líder coordinador será un verdadero practicante del principio de subsidiariedad en la delegación óptima de tareas.
Esta delegación se ejecuta en los estamentos descentralizados y de base, con el máximo de las funciones e innovaciones que estos sectores están capacitados para acometer: libre, pero responsablemente.
Este principio, en caso alguno significa pasividad, pues el líder coordinador sabe que hay riesgos, y acepta que será él mismo quien asumirá el grado de responsabilidad que corresponda. Se trata de una función de comunicaciones y de delegaciones óptimas que no está exenta de límites y perímetros, bajo un marco general diferente.

El líder coordinador es en verdad hoy un mediador: asume un liderazgo muy especial para conducir y llevar a buen término las metas que se señalan en los tres pilares del business plan de la empresa en cuestión.
Este líder no ahoga las voces diferentes, sino que apoya y coordina las señales que de estas emergen. En lugar de dirimir todo solitariamente, encauza las políticas de avance y de concreción de acciones, bajo la necesaria coherencia que haga sustentable y realista el plan general corporativo.
Este reemplazante del antiguo gerente general conoce y practica el debido ambiente de socialización y motivaciones grupales que logra, en definitiva, que se consigan resultados específicos: en el bottom line económico, en el crecimiento de ventas y posición de mercado, en la innovación y calidad de productos, y en una armónica política de recursos humanos.

4. NUEVAS CARACTERÍSTICAS.
En definitiva, el líder coordinador se parece más a un arbitrador que al gerente general.
El líder es quien desarrolla talentos propios y ajenos para, al final de cuenta, lograr satisfacer las necesidades reales de los clientes de la empresa, que son el objetivo primario fundamental .
El realismo del mercado dará el test concreto, tangible y directo sobre los esfuerzos y los estilos que el liderazgo que la nueva organización se aplica a desarrollar y perfeccionar, en un contexto de esta era innovadora y global.

En los próximos domingos, analizaremos el rol específico que juegan en el nuevo contexto los restantes stakeholders relevantes de la empresa.

Profesor auxiliar del curso: Matías Aninat Sahli.

HASTA EL DOMINGO



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Última actualización: 12 de Noviembre de 2018 a las 17:43